Fundamentos técnicos del voleibol

En este apartado vas a aprender los fundamentos técnicos del voleibol refiriéndonos a las diferentes jugadas válidas. Para realizar correctamente la técnica en voleibol, hay que seguir unos entrenamientos específicos. Cuando hablamos de los fundamentos del vóley englobamos cinco movimientos: el saque, la recepción, el golpe de dedos, el remate y el bloqueo. Esto respondería a la pregunta que nos hacéis sobre cuales son los fundamentos técnicos del voley. Y de todos ellos te vamos a hablar aquí.

Saque de voleibol

En cuanto al saque de voleibol, es uno de los fundamentos técnicos más importantes. Existen esencialmente dos tipos: el saque bajo y el saque alto.

El saque bajo en voleibol consiste en colocar la pelota sobre la mano a la altura del ombligo con una separación suficiente para que, al golpear con la mano contraria (con la muñeca o con la palma), el balón realice una parábola que lo haga llegar al campo contrario. Este sería el saque de principiantes, ya que requiere de una técnica más sencilla y menos fuerza para que la pelota pase por encima de la red.

El segundo tipo es el saque alto: con el brazo bien estirado, la mano sujeta el balón a la altura de la frente y, con un movimiento rápido y acompasado, el jugador suelta el balón y la mano contraria lo golpea. Este es el más habitual y el que siempre verás en los partidos de vóley. Incluso podrás ver a los jugadores coger carrerilla, lanzar el balón hacia arriba y saltar para aumentar la altura de éste.

Debes tener en cuenta que, para la correcta ejecución del saque, el lanzamiento y golpeo del balón tienen que ser precisos.

Para golpear bien el balón de mano baja, hay que adelantar la pierna contraria a la mano con la que golpees la bola, consiguiendo una base de apoyo óptima.

En los saques con salto, la velocidad con la que éste se realiza sumado a la fuerza de las piernas, nos da como resultado la llamada potencia de salto. Para lograr un buen saque con salto en carrera debes hacer bien el movimiento de batida (¿No sabes qué es? Consúltalo en el apartado de remate).

   
 

Recepción en voleibol

Recibir el balón consiste en golpearlo cuando viene del campo contrario con el objetivo de evitar que el rival consiga un punto. El jugador que recibe la pelota normalmente trata de seguir la jugada de tres toques con sus compañeros de equipo. El golpe de antebrazo en voleibol es la recepción más habitual y uno de los fundamentos técnicos del voleibol más frecuente.

Para ejecutar la recepción, sitúate en la trayectoria del balón. Después, flexiona las piernas para tener un mayor rango de maniobra e impulsar el golpe con ellas. Los brazos se colocan juntos y extendidos a la espera de que la pelota rebote en ellos sin acompañar el golpeo con los brazos. Para eso ya están las piernas, que se extenderán al recibir la bola.

En los saques más potentes ni siquiera es necesario impulsar el balón con tu cuerpo. La bola golpea tus antebrazos y rebota en la dirección que marques con la posición de tus hombros. En cambio, cuando el saque se dirige a la parte trasera de la cancha, la recepción se hace de dedos. Hay que tener en cuenta que este tipo de recepción solo se permite en pista, pero nunca en playa.

 
 

Golpe de dedos en voleibol

El golpe de dedos o toque de dedos es el elemento táctico más importante, ya que de él depende que el rematador tenga la oportunidad de dar un golpe efectivo que lleve a su equipo a marcar punto. Suele ser el segundo pase en una jugada de tres y ocurre después de la recepción.

Si eres de los que piensa que solo es un movimiento intermedio, piensa que un buen toque de dedos puede ser la diferencia entre un punto fácil o un fallo beneficioso para el rival. Esto implica que los jugadores profesionales invierten mucho tiempo en trabajar este movimiento para que el pase sea lo más fluido y exacto posible.

Para su correcta ejecución conviene prever la trayectoria del balón y situarse debajo de la pelota.

Los brazos deben estar flexionados y las palmas apuntando al balón. Las manos se sitúan a la altura de la frente con los dedos extendidos y los pulgares e índices formando un triángulo ligeramente abierto.

Cuando la bola llegue a los dedos, ejecuta un movimiento rápido para enviar el balón a la dirección escogida. Si retienes la bola más de lo permitido, el árbitro podría pitar falta, por lo que debe ser un gesto fugaz, parecido a un golpeo con los dedos. ¿Suena fácil? Te invitamos a practicarlo a menudo para que lo descubras tú mismo.

En vóley playa, la norma de retención es un poco distinta. Aunque la posición de manos y brazos es idéntica, se permite acompañar el balón con todo el cuerpo para lograr una colocación más elevada y precisa. Pero cuidado: no te confíes. Hay una línea muy fina entre la retención permitida y la falta.

 
 

Remate en voleibol

El remate es el fundamento técnico principal, ya que este movimiento determina si la jugada culmina en punto. Con esta técnica el jugador busca que el rival reciba el balón con dificultad. ¡Cuidado! Habrá jugadores bloqueando en el campo contrario, por lo que hay que buscar una estrategia para rematar de manera que el balón sobrepase a los bloqueadores.

A la técnica de remate se la conoce como batida. La batida se puede ejecutar de tres formas distintas: rápida, larga y estática.

Batida larga

La batida larga es la más habitual. El rematador se sitúa a tres pasos del balón y avanza primero con la pierna correspondiente a la mano con la que ataca. Da los dos pasos restantes hacia delante, estira los brazos hacia atrás, baja el cuerpo y salta con la potencia acumulada de todo el movimiento realizado.

Batida rápida

En la rápida ocurre lo mismo con una única diferencia. El remate se efectúa a dos pasos del balón comenzando con la pierna opuesta a la que ataca la mano. Este remate se suele utilizar para colocaciones rápidas o para ganar tempo al bloqueo enemigo.

Batida estática

Por último, en la batida estática el jugador no avanza más allá de su posición. Al estar situado bajo la trayectoria del balón, su único impulso lo ejecuta en el aire sin haber corrido hasta la posición de la bola. El rematador dobla las piernas al máximo formando una sentadilla profunda y salta con impulso, elevando a su vez los brazos y llevándolos hacia atrás para golpear el balón con energía. Es un movimiento inusual y se utiliza en segundos toques o en colocaciones extremadamente rápidas.

En el vóley playa surge una pequeña diferencia, y es que al saltar a por la pelota cuando el jugador ejecuta la batida, se impulsa hacia arriba y no hacia adelante.

 

Bloqueo en voleibol

El bloqueo es el movimiento en que el jugador o jugadores interceptan el ataque al saltar frente a la red con los brazos elevados.

Cuando el rival va a rematar, el bloqueador debe prever hacia dónde y la velocidad de éste para saltar en la trayectoria y el momento adecuados. Si logra detener el balón, éste regresa al campo del rematador. Si los jugadores no son lo bastante rápidos, la pelota cae al suelo, consiguiendo un punto. Pero también puede darse una recepción ágil que salve la bola y la ponga de nuevo en juego.

Cuando el ataque es fuerte, el bloqueo también puede servir para facilitar la recepción del balón, ya que al rebotar contra la palma frena un poco la potencia y lo eleva, ganando unos segundos extra para preparar la recepción.